viernes, 1 de mayo de 2026

De Puerto Cabras

  Por la unión de todos los/as las clases laboriosas.

 ¡VIVA EL 1` D MAYO!                   

 


  












El 18 de enero de 1932 un grupo de mineros anarquistas se apoderaron de los Ayuntamientos de la cuenca del Llobregat.




 La Guardia Civil de Gerona, Lérida, Barbastro y Zaragoza sofocó la rebelión en tres días, y causó 75 muertos -entre obreros y guardias- y más de 100 detenidos. Los obreros se entregaron al no encontrar apoyo en el resto de España.

Todos los detenidos fueron conducidos al puerto de Barcelona y encerrados en el 

vapor Buenos Aires, un viejo buque amarrado para ser llevado al desguace. Se trataba de un mercante ya utilizado en la Guerra de Cuba, que se vio convertido en una improvisada cárcel, en tanto que el Gobierno decidía qué hacer con ellos. Finalmente, propuso que aquellos anarcosindicalidtas, entre ellos, Buenaventura Durruti, fueran deportados a Guinea Ecuatorial, no sin antes pasar por un bronco debate en las Cortes, donde la decisión gubernamental fue aprobada con los votos en contra de diputados que anteriormente habían sufrido el exilio o el destierro durante los años de la dictadura de Primo de Rivera, como Ramón Franco, Rodrigo Soriano o Eduardo Ortega y Gasset. El motivo era que se les aplicaba la denostada Ley de Defensa de la República, que había sido ideada para reprimir a golpistas de derechas, no a lideres obreros, a los que se les aplica porque son anarquistas.

Después de veinte días encerrados en el barco,

 el gobierno no quiso que los detenidos salieran de él y, aunque estaba en muy malas condiciones,  el Buenos Aires soltó amarras el 10 de febrero y se dirigió hacia Bata  (Guinea Ecuatorial)    acompañado por el destructor Cánovas del Castillo, 

recogiendo algunos prisioneros más al pasar por Valencia y Cádiz.

Al llegar la expedición a Bata 

, las autoridades coloniales no vieron con buenos ojos que los deportados permanecieran en Guinea Ecuatorial, porque los prisioneros estarían custodiados por soldados nativos y se creaba un mal precedente. En consecuencia, el capitán del Buenos Aires recibió la orden de llevarlos al Sáhara. A su llegada a Villa Cisneros, también se les impidió el desembarco. El motivo era que entre ellos iba

Durruti, considerado como una persona muy radical que podría alterar la tranquilidad de aquellas tierras.

Después de 24 días en alta mar, se declara una epidemia a bordo. Aquella situación era un problema más para el gobierno porque la gente empezó a enfermar y uno de ellos muere. El capitán recibe la orden de dirigirse a Las Palmas, donde los deportados son distribuidos en tres grupos. Alguno se queda allí. El mayor número es enviado de nuevo a Villa Cisneros, y un tercero compuesto por los más extremistas, entre los que estaba Durruti, a la isla de Fuerteventura, adonde llegan el 13 de abril embarcados en el Cánovas del Castillo.


En Puerto del Rosario, el contingente es recluido durante algunos días en un cuartel. Pero, posteriormente, serían alojados en el mismo hotel donde Miguel de Unamuno había permanecido cuatro meses en 1924 (Hotel Fuerteventura, una modesta pensión de Puerto Cabras. pudiendo moverse libremente por la isla. 

De la vida diaria de Durruti

durante algo más de cuatro meses, que permaneció en Fuerteventura, se tiene noticias por algunas comunicaciones que se conservan con su compañera y su hermana. 

“Recuerdo que este anarquista de acción y muy audaz 

era también muy sentimental, pues estando aquí me leyó una carta de su compañera, en la que le comunicaba que una hijita de ambos estaba muy enferma, y con dificultad pudo terminar de leer porque la emoción que lo embargaba se lo impedía… Durruti, aquí, hacía una vida ordenada y

contemplativa. Me pedía libros, pues yo hice amistad con él, que yo le prestaba. Y se pasaba horas en el malecón del muelle. Le gustaban mucho las mujeres, con las que tuvo ciertos éxitos… Con sus compañeros de destierro siempre estaba a la greña. Les decía que eran burros, que no comprendían las cosas, y se quejaba de que apenas sabían leer”

La mayor parte del día lo pasaba junto al mar, tomando el sol, igual que Unamuno, que lo hacía totalmente desnudo en la terraza del hotel. el 17 de agosto son llevados a Las Palmas y puestos en libertad. Luego, marchan a Tenerife para embarcar en el navío Ciudad de Córdoba  de regreso a Barcelona, después de que Durruti 

diera un encendido mitin (

 “No creáis en las reformas de la democracia burguesa, de la que los trabajadores nada pueden esperar. (…). La democracia burguesa ha fracasado. (…). Es necesario realizar la revolución. (…). La emancipación total de la clase trabajadora solamente puede conseguirse mediante la expropiación de la riqueza que detenta la burguesía y suprimiendo el Estado”), en la Plaza Weyler de Santa Cruz. 

      

         Feminismo                 revolucionario, 

 de Teresa Claramunt 


Nacida en Cataluña, la miseria la hizo emigrar con su familia a Aragón, al exilio en Francia y Gran Bretaña Trabajadora del textil.

Trabajadora y defensora de los derechos de las y los trabajadores, buena oradora y propagandista (sus artículos fueron portada de la prensa de la época), motivos por los que fue detenida, torturada y encarcelada en varias ocasiones. 

Teresa fue el ejemplo a seguir de las mujeres de su tiempo, siendo      Federica Montseny

una de sus más fieles seguidoras. 

El 23 de Septiembre se produjo un incidente en Madrid que llevo a Claramunt a escribir su primer artículo del que se tiene costancia.

A raíz del registro del domicilio social del semanario madrileño, Bandera Social. En este mismo domicilio vivía una pareja cuya mujer abortó como consecuencias del susto que le provocó el registro. En ese primer artículo tenía una gran importancia la maternidad ya que se trataba de una protesta de obreras madres de familia.

Claramunt, poniendo de relieve la maternidad, afirmaba, que si es verdad que como mujeres somos débiles, como madres somos fuertes". Teresa siguió en la linea de propagar sus ideas sobre la mujer y, en Octubre de 1887, leyó un discurso en el Círculo Obrero Regeneración, titulado La ilustración de la mujer", uno de sus escritos más razonado y más completo sobre el tema. En ese discurso había algunas ideas muy características de la manera de pensar y de expresarse de Teresa Claramunt.  {(El productor (Barcelona), n°-62 (7 de Octubre de 1887) págs 1 y 2). "Venid hermanas del trabajo y digamos junto con nuestros hermanos que nos esperan: viva la luz, queremos y deseamos ciencia, mueran los absurdos y superticiosos.muera la ignorancia y la esclavitud, viva la libertad, viva la istruccion, viva la unión, viva la anarquía y viva la revolución social".

Participo con intensidad en las convulsiones sociales de su época y fue enterrada solo dos días antes que la primavera tragese la República.

   


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